|
Los humanos, o por lo menos los ávidos de conocimiento, tenemos la sana
costumbre de mirar a nuestro alrededor buscando algo que estimule
los sentidos, que provoque asombro, admiración o curiosidad, algo
que dé sentido a la vida o simplemente que distraiga nuestra espera.
Tengo que decir que para ello se pueden utilizar diferentes lentes,
algunas muy opacas y de gran simpleza y otras que conectan
directamente con nuestras inquietudes.
Por eso cuando en el restaurante donde habitualmente paraba en la ciudad de Rubí vi a Mireia, entendí que
tenía frente a mí uno de aquellos momentos
especiales. Tengo que reconocer que lo primero que me
llamó la atención roza lo más básico y primitivo de nosotros pero
también es cierto que rápidamente esa atención se desvió hacia un aspecto más
evolucionado: su educación. Ese segundo aspecto, una educación casi
barroca, quizá en desuso, y actualmente tan escasa ( me viene ahora
a la cabeza que su profesora de canto me dijo una vez "... esta
chica es educada incluso cuando canta ..." ).
Lo tercero que llama la atención es el collage
que representa, a veces incomprensible, por la cantidad de facetas
que abarca, tantas que es difícil de encasillar. Esto lo pude
comprobar cuando al día siguiente de decirme que cantaba en grupo
Rock me invitó a que la viera en un examen de piano con público en
el Conservatorio de Terrassa, donde cursaba sus estudios musicales,
una afición que le inculcó su abuelo y apoyaron sus padres desde los
9 años. Y es sólo un detalle porque aún me pregunto cómo se
le ocurrió entrar en la Universidad Autónoma de Barcelona para hacer
Química cuando la verdadera química la tiene con la música.
Todo esto ya lo sabían sus amigas que habían
decidido para ellas un futuro más convencional. Al conocerlas, también
me enteré que lo de esta chica ya se veía venir: las fotos de bailes
modernos coreografiados por ella misma que me mostraron eran para
ella algo más que una chiquillada quinceañera.
Para ver si había posibilidades de contar con ella
para este proyecto fui a recogerla. Habíamos quedado para hablar de
manera informal en uno de los locales de Sant Cugat que ella y sus
amigas suelen frecuentar ( por cierto, según me dicen, ella es el alma de la
fiesta ... ). Aquí surgió la cuarta sorpresa: estaba
esperándome leyendo "Los pilares de la Tierra" de Ken Follett,
aunque lo que más me sorprendió no fue exactamente ese detalle, sino
el hecho de que llevara leídas más de mil páginas ( yo no llegué ni
a las trescientas... ).
La quinta sorpresa, y para mí la de más mérito, y
lo sé por mi experiencia de anteriores trabajos con modelos, es cómo
consigue tener un excelente físico y sin embargo saber llevarse bien con todo el
mundo ( una modelo sabe muy bien de qué hablo... ). Lo del físico es evidente, lo de caer bien creo que es su
secreto pero resulta increíble la cantidad de amigos y amigas que me
ha presentado y los elogios que todos hacen de ella.
Por todo ello le pedí que hiciera partícipe de su
mundo a toda la gente que fuera posible con lo que más y mejor sabe
hacer: cantar y bailar, estar del lado bueno de la vida.
" Todos tenemos derecho a un momento Sireia "
Francisco Castilla (Productor ... y amigo)
|